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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2005.
08/05/2005
Por fín un poco de alpiste. Dos meses no son nada. Sí, amigos sí, suena a título de canción veraniega con sabor a Bisbal y a garrafón barato. O a tópicos fáciles y utilizados hasta la extenuación para titular el regreso de un futbolista tras una lesión o para expresar el reencuentro de una pareja de novios distanciadas en tiempo y espacio por poner unos ejemplos de los más tontos. Efectivamente, dos meses no son nada. O pueden serlo todo. El tiempo es tan relativo que me pierdo si intento nadar en él. Más bien me ahogo. Y con el agua hasta el cuello es difícil darle vida a las palabras. Incluso matarlas. Dos meses sin escribir, dos meses sin echarle alpiste a este pájaro tan estúpidamente fantástico que tengo como mascota y que recibe el no menos idiota nombre de Blog. Dos meses de experiencias, de momentos, de enfados de alegrías y de ideas, de muchas ideas. " You should have never gone to Hollywood..."Suena System of a Down. Nuevo disco, que diría aquel. Aún sólo pude besarle inocentemente, nada de intimar con él y por supuesto nada de sexo. Solo un par de canciones al azar para ver cómo está el tema. He escuchado bastantes críticas por ahí pero ciertamente simplemente con la canción "Lost in Hollywood" merece la pena haber despertado a mi pobre ordenador a horas intempestivas para hacerle trabajar y bajar (vaya, un pareado... supongo) el disco por caprichito del nene. No sé, me relaja demasiado la canción, me da buenas sensaciones, es el perfecto acompañamiento para empezar a escribir de modo relajado y acabar soltándome a medida que trancurren los cinco minutos de la misma. El tiempo se consume. O me consumo yo, qué más dará. En cualquier caso y para no escribir un tocho gigante tras tanto tiempo de inactividad me he prometido dividir todo lo que tengo que decir en varios mensajes. Uno por día. Como mucho cada dos días. De esta manera, hasta que acabe algún día las putas mudanzas, me obligo a seguir pasándome por aquí, racionalizo un poco la cantidad de pesadas letras en cada mensaje y me organizo mejor para tantos temas de los que me gustaría opinar. Hasta mañana pues...espero. Llegó Mayo... mes insulsamente curioso y curiosamente insulso. Y con él, odioso equipaje... más palabras no mascadas, más costumbres sin usar, compromisos poco serios que intentaré no fallar. Alpiste habrá para todos y frases por regalar, desde verdes reflexiones hasta críticas sin más. No más máscaras, por favor... . . . . . . . . Continuará. Próximos capítulos (codificados o no, ya se verá):
- J´accuse - Unisex. - No se qué. Literal, eh. Y si no se llaman así, poco les faltará. O eso espero.
24/05/2005
No se qué. (ESUB- I) Comienza la serie de Estudios Sociológicos Universales del Barrio (ESUB). Volumen I en marcha. ------------------------------------------------------------------------------- Ya está bien. Una solución quiero, que diría el filósofo preclaro que diseñó a mano el anuncio del detergente. País, párate. Mundo, párate. Esto no puede seguir así. Tú lo sabes. Yo también. ¡FIN! ¿Por qué, por qué, por qué estupidez que escapa de la mente humana estamos todos cortados por un mismo patrón a la hora de hablar? Sí, digo todos. Tú también, el camionero. O tú que me lees, que no por estar en el Ministerio de Agricultura te vas a librar esta vez. El niño, el abuelo, el andaluz, el castellano, el barcelonés de pura cepa. Cuatro rasguitos diversos, sí, para que se peleen y se crean distintos. Qué guays, qué diferentes. Pero un "no sé qué" común. Sí, un "no sé qué". ¿Quién inventaría esta inultilmente absurda muletilla? Me imagino a un chaval asustado en un exámen y para no dejar el folio en blanco escribiendo bien grande un magestuoso NO SÉ QUÉ. O ese pobre joven recién salido de la facultad en su primera entrevista de trabajo. Aún con acné y con parkinson en todo el cuerpo del nerviosismo, al reponder a la primera pregunta directa del "entrevistador". - ¿Qué puedes aportar a la empresa? - Eh... no sé qué. Y se fue tan pancho. Y lo peor es que seguro que le eligieron a él para el puesto. No sería una sorpresa. Fuese quién fuese, declaro persona non grata en mi particular lista negra-turquesa (sí, que pasa, el turquesa le daba un color muy bonito a tal lista) al inventor de la expresión, al que le condeció la patente, al que la comercializó, al que le dio uso y al que la escucha día tras día sin enfurecerse ni abofetear la cara del interlocutor. No me quedará sitio en la lista. Ese "no sé qué" le come terreno día tras día al incómodo y eterno "ehh..ehhhh..." que sonaba en señal de duda, confusión o mientras se pensaba algo en una conversación. Les propongo un juego. Cuenten el número de veces que una persona usa "no sé qué" por minuto. Yo aún no me he atrevido a pillar cronómetro y hoja de papel pero la apuesta es sobre seguro. Cuatro ejemplos:
Estabamos allí, no sé qué, y acabamos entrando en el cine.
Me contó no sé qué de los agujeros negros.
Compré un kilo de tomates, dos de patatas, no sé qué y me salió todo muy barato.
Y entonces Carlos me dijo no sé qué e hicimos las paces.
Si salgo con la libreta a la calle prometo actualizar esos cuatros simples y cortitos ejemplos inventados con mucha prisa para poner lo que se está cociendo allá fuera. El ejército del "no sé qué" no deja de avanzar. Te lo meten en una conversación de política, de cine, de deportes o de las amapolas descoloridas del valle. No hay tregua. No la habrá. ¡Violentos! No a la guerra. No al no se qué.
26/05/2005
Y el Ché se vistió de futbolista... Soy un freaky del deporte. Lo sé. Me encanta el deporte. Podría pasar horas hablando de él, disfrutándolo. Soy de esos estúpidos que si ven a otro freaky como yo vender vídeos de partidos históricos está un buen rato buceando en el listado para recordar momentos con los que haya disfrutado o me haya lamentado. Aunque sepa que no tengo dinero para comprar ni siquiera un par de cintas. Pero me da igual. Algún día me gustaría hablaros de momentos en esto que han significado mucho para mí. No, tranquilos, no me pondré a hablar de tácticas del basket ni de jugadas galácticas en el fútbol. Bastante monstruo es el deporte (con el fútbol a la cabeza) como para convertir mi página en otro referente del agenda-setting-ismo más salvaje. Simplemente contaré segundos de gloria, llantos de felicidad o tristeza o momentos personales con el deporte como mera excusa y fondo. Son las nueve de la mañana y antes de irme me apetecía escribir. Por Málaga. Por Liverpool. Por Josemi más bien. No es el mejor en nada. No pasa de ser un buen jugador, sin ser ninguna estrella ni acaparar portadas. Algunos cuestionarán hasta que es buen jugador. Me da igual. Es mi jugador favorito. [MODO EXAGERADO ON- no tomar al pie de la letra las afirmaciones producidas en estado de embriaguez josemínica] Josemi. Y me santiguo al decir su nombre. Siempre hay que hacerlo. El fútbolista revolucionario. De Torremolinos a ser campeones de Europa. De la Malagueta al cielo. Si no era lo mismo. A veces, uno que es ateo de boquilla aunque se muere de dudas en su interior, se replantea si es cierto que hay un ser superior al resto que nos guía y protege. Para Butragueño es Florentino, para los musulmanes es Alá, para los peperos Fraga, para los suizos el reloj (esto de la neutralidad en tantos aspectos hace que los seres sobrenaturales sean no-humanos) y para mí es Josemi. Así, sin más. No entiendo a la gente que se hace tatuajes del Che Guevara. Yo de pequeño (sí, aún más pequeño que ahora, aunque parezca imposible) me ponía mis camisetitas del Che, mis libretitas con cuatro fotos revolucionarias y qué contento me quedaba. Pero hoy, en pleno año 2005, no entiendo como los niños siguen pensando en un personaje que aunque histórico y relevante, no tiene nada que hacer al lado de su reencarnación más perfecta: Josemi. Es el San Bernardo del baloncito de fútbol. Sí, amigos, sí. El Ché se vistió de futbolista. Empezó a darle patadas al capitalismo (lo del sueldo elevado de los futbolistas en el fondo le jode, pobrecillo), se vistió de rojillo y decidió, cual Cid Campeador, que a pesar de "muerto" (tantas lesiones...) iba a triunfar. Por su equipo, su ciudad y sobre todo por los joseminófilos. No hay que fallarle a los seguidores. Por eso y porque sé que este gusto incontrolado, incoherente e inexplicable por alguien acabará siendo declarado enfermedad incurable por la OMS, declaro abierta la ilegal secta. Revolución o muerte. Josemi o gillotina. Simplemente los cuatro enfermos que nos apuntemos a la secta quedaremos en alguna sede social aún por determinar, nos dedicaremos a ver sus partidos de antaño en el Málaga, a planear excomuniones o crueles venganzas en contra de cualquier persona que se atreva a pronunciar su nombre en vano y sin santigüarse o que vaya más lejos y se atreva a afirmar herejías en contra de el Elegido. El Joseminismo autóctono quiere ser Universal. La caza de mentes ha empezado. La secta no dejará de crecer. Josemi tampoco. Apúntate o puede que mañana ya sea tarde. Venceremos. [/MODO EXAGERADO OFF] Ya os dije que no os tomárais al pie de la letra esto. Pero me apetecía escribir un rato aunque sea con una paranoica ida de olla sobre un jugador que realmente me gusta. Creo que se merece la alegría que se llevó ayer y poder decir que él también es campeón de Europa. Por haberle visto nacer en los campos de fútbol, por haberle visto jugar en campos de tierra, por las críticas tras sus primeros inseguros partidos en Málaga, por las lágrimas que tuvo cuando caímos en los penalties de cuartos de la UEFA tras la mayor hazaña de nuestra historia, por haberte ido de Málaga siendo grande y llegar a un grande de nombre en horas bajas, por haber puesto tu granito de arena para recuperarlo, por tener tanta mala suerte con lesiones y recuperarte para vivir desde cerca el día más grande de tu vida y por acordarte de los malagueños aún en un momento tan jodidamente feliz y grande. Gracias, Josemi. Ya os dije que era un freaky. Saludos varios...
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